Mas allá de las fronteras
Entrevista a Afhit Hernández Villalba
Por Marisol Sánchez Romero
Afhit Hernández Villalba. maestro en letras y profesor de literatura clásica y moderna, con solo 30 años de edad ha participado en numerosas publicaciones y escrito poemas de diversas índoles, siendo así apasionado por la poesía mística, sin dejar de disfrutar un poema romántico o clásico.
Todo marcha suavemente, los periodistas están listos para la rueda de prensa y se percibe un poco de tensión en el ambiente, el profesor Afhit está delante de todos esperando a que lleguen las tantas preguntas de las que aún sin escucharlas, ya está formulando en su mente. Se encuentra sentado en una silla con la pierna doblada, dando una imagen de comodidad, aunque con un poco de calor que se refleja en su camisa de manga larga, doblada hasta el codo. Nos mira fijamente como tratando de reconocernos, pero a cambio se crea un ambiente tenso y de silencio por unos segundos… hasta que de pronto se rompe el hielo preguntando:
— ¿Qué es para ti la poesía mística y cómo la identificas?
— la palabra mística, proviene del griego “iut” (cerrar los ojos). El misticismo es algo que ha estado siempre, en todas las culturas y las épocas, es algo que obliga al hombre a ir más allá. Existe una gran desinformación hacia lo que es la poesía mística, las teorías sobre lo que es la mística se ha popularizado, por lo mismo se ha expandido y se ha vuelto más chafa. La mística es una vena del ser humano que se debe de investigar desde un punto d vista: etnológico, antropológico, sicológico y literario después. Lo que muchos han escrito en su poesía es un retrato de algo que han vivido, la poesía filosófica que narra una experiencia que es imposible de trasladar al leguaje cotidiano, que es la experiencia mística, para entenderla tendría que explicar que es un místico y a que llamamos misticismo. La mística tiene que ver con lo sagrado (sacrificio), que se entiende a través del tiempo ha volver algo sagrado. Si hablo de poesía mística hablo de belleza.
“No puedo despegarme de lo que soy o de lo que pertenezco”. Enfoca su pupila en cada uno de los periodistas presentes, con una sonrisa ligera y apenas visible, recordando al mismo tiempo su hogar; que es –la palabra-. Trata de alargar un poco la respuesta, pero en eso se le interrumpe.
— En tu opinión ¿Cuál es la base de la poesía y cómo la calificarías?
— La base de la poesía, sin duda es la belleza. Mi criterio para definir si un poema es bueno o malo es ver si hay belleza o no, creo que les va a parecer subjetivo, pero no lo es, se puede hacer poesía de lo que queramos, pero primero debe de estar la belleza. Uno de los problemas de la literatura ha sido decir que es bello y que no –la belleza es lo sagrado-, como menciona Robert Bartra “ lo sagrado es este lugar, tanto físico, como interior, que uno no puede pisar sin el riesgo de morir”.
—¿Cómo se puede dar una experiencia mística? Y ¿Cómo te das cuenta de que estas en ella?
—En la mística el hombre se desprende del mundo, y se da cuenta que se ha unido a una realidad más profunda que no entiende, esta realidad en la que se mete es “el cosmos”, es “el todo”, es “dios”. Existen personas que han vivido la experiencia mística en la cotidianidad. Otras forma de llamarlo sería “éxtasis” y recoge experiencias en las que se pierde el hilo de la conciencia, se deja de ver el pensamiento y se siente la experiencia mística, no se puede mencionar fácilmente y la mejor forma de expresarla sería la poesía.
Yo no tengo que ser un místico para hablar de ello, pero debes de conocer y creer en el tema.
Es controversial, ver como una experiencia mística es desprenderte de ti mismo. Afhit nos brinda una nueva idea y nos comenta que “el ser humano vive el éxtasis, y se muere de ganas de contarlo, de ahí es donde surge la poesía”. Esto resulta extraño de entender, pero no imposible, leyendo algunos textos sobre Afhit se nota que su inspiración por la mística nace “con lo que ya no está aquí sino en sombra y viene a nosotros como la noche”. Se queda pensativo un minuto y nos dice que no importa si le creen o no, pero que el sabe que se siente y que ese poder se puede sentir con los verdaderos gurús. El ambiente es de silencio, no se sabe que pensar, decir o hacer, sin embargo el continua recordando sobre aquella experiencia que marcó su vida con la gurú que visitó, tiempo atrás.
— Afhit, mencionas que la experiencia mística es algo que no existe, es entender un estado del ser humano, pero ¿No te estas contradiciendo al mencionar que es “lo que ya no está, si no en sombra y llega a nosotros en la noche?
—Sí, claro que me estaría contradiciendo, pero no va por ahí, no es de explicarlo, no tiene que haber existido y es por eso que la mejor forma de explicarlo es la poesía, como menciona Sócrates “ somos sabios, solo tenemos que darnos cuenta”. La poesía no es lógica, no es razonable, puedo jugar con la palabra y decir “tus ojos son como dos palomas”.
Se hace un pequeño juego de palabras y Afhit se ve pensativo, tratando de contestar acertadamente como – agua-, -vida-, etc. Nos hace mención de algunos libros como (el libro de la vida), llenos de poemas, se sabias y bellas palabras. Se nota una expresión de satisfacción en su cara y su sonrisa, crece. Nos está hablando de lo que le apasiona. Simplemente se gira unos cuarenta y cinco grados en su silla y hace un mayor contacto visual entre los periodistas.
A pesar de investigar sobre la poesía mística, ha cambiado el panorama de la idea que nos da el misticismo a primera instancia, Afhit nos compartió la vida de un poeta, profesor y magnífico escritor de literatura clásica y moderna. Nos quedamos con la idea de que lo sagrado es lo bello y como lo bello es la poesía misma, que proviene desde los sentimientos más profundos del ser humano.
No cabe la duda de que hasta hoy, la ciencia no ha logrado explicar a profundidad las experiencias de éxtasis de los humanos, somos parte de la naturaleza, del universo y del todo. “Somos lo que queremos ser”.
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